Los materiales para limpiar el tubo de escape

Para limpiar el tubo de escape de tu moto correctamente el primer paso va a ser adquirir los productos necesarios e imprescindibles para ello. También estar en la ubicación indicada, que será siempre un lugar bien ventilado para evitar los problemas con los productos más agresivos. 

Vas a necesitar, por tanto, un cubo grande, sosa, agua, guantes, gafas protectoras, mascarilla estos últimos para protegerte de los efectos de la sosa caústica que siempre hay que utilizar con mucha precaución. Para matizar la limpieza también es ideal utilizar KH-7 Quitagrasas, un producto que limpia intensamente y es capaz de hacer desaparecer la grasa. Por tanto, ofrece grandes resultados a la hora de limpiar profundamente las piezas de una moto.

Comienza el proceso

Para iniciar el protocolo de limpieza del tubo de escape de tu moto tendrás que protegerte bien con todos los accesorios mencionados y evitar usar la sosa de forma insegura. También es necesario que desmontes el tubo de tu moto. 

Lo cierto es que en este sentido existen diferentes modelos y marcas, así que no hay un procedimiento concreto que sirva para todas por igual. Después de desmontar el tubo, en un lugar ventilado y con una tina, se tapa un extremo para que la sosa cáustica permanezca dentro. Mientras, por el otro extremo se introduce un kilo de sosa.

Termina de limpiar tu tubo de escape

Lo siguiente será mover el tubo de escape de tu moto para conseguir que la sosa se expanda por todo el interior correctamente y haga su trabajo al completo. Debes agregar 2 litros de agua hirviendo, con mucho cuidado para evitar acabar sufriendo una quemadura por la sosa o el agua caliente.

Entonces, en la tina debes introducir el tubo y sumergirlo dentro del agua caliente. Esto se tiene que dejar reposar durante unas 24 horas. Después, se retira el agua con la sosa, con mucho cuidado para evitar cualquier accidente e igual de protegido que el primer día. Con agua limpia se enjuaga entonces el tubo, hasta asegurarte que no quede ningún residido dentro de este. Por último, se deja secar y se coloca de nuevo en su lugar.

Si sigues estos pasos conseguirás mantener el tubo de escape en muy buen estado y siempre limpio. No olvides buscar siempre un lugar apropiado para ello, que tenga ventilación y que resulte seguro para dejar reposando la pieza durante todo un día. Toma siempre las precauciones de seguridad indicadas para evitar problemas de salud, si bien es un proceso sencillo también tiene cierto peligro.