Los sofás de piel en concreto siempre son los más difíciles de limpiar, por eso, hoy queremos darte unos consejos para saber cómo limpiar tu sofá de piel.

Consejos para limpiar el sofá de piel

Una de las principales cosas que tenemos que tener en cuenta a la hora de limpiar nuestra casa es que, por muy limpios que estén el suelo o las estanterías, si el sofá está sucio, no conseguiremos esta sensación de pulcritud al entrar en la estancia. Por eso es básico saber de qué material está hecho nuestro sofá y hacer un mantenimiento de su limpieza según las características que necesite.

La piel es un elemento bastante resistente y muy longevo, pero también tiene unas ciertas peculiaridades que dificultan la tarea de mantenerlo limpio. Si usas productos que no son los adecuados para este tipo de material, podrías estropear el sofá para siempre. Por eso, a continuación, queremos mostrarte los mejores consejos para limpiar tu sofá a fondo y que quede reluciente como el primer día.

1. Aspira a fondo

Lo primero que debes hacer al limpiar un sofá de piel es pasar la aspiradora como harías con cualquier otro sofá de un material diferente. Debes aspirar con cuidado para no provocar arañazos en la piel, pero asegurándote de que lo estás haciendo a fondo y que no queda polvo en la superficie. 

Al dejar el polvo sobre la piel más tiempo del recomendado, este se puede adherir al sofá y provocar daños irreversibles en tu mueble. Para aspirar correctamente es importante usar el accesorio de nuestra aspiradora que corresponda a la limpieza de superficies de piel.

2. Pasa un paño húmedo

Después del aspirado lo que debemos hacer es coger un barreño y mezclar agua destilada con KH-7 Sin Manchas, el limpiador antimanchas más potente del mercado. Con esa mezcla, deberás humedecer un paño y limpiar toda la superficie del sofá haciendo movimientos circulares. Para asegurarte de que lo limpias todo correctamente te recomendamos que lo hagas por zonas: primero el respaldo, después los reposabrazos, la zona posterior, etc.

Es importante solo humedecer el paño y no empaparlo, ya que lo único que quieres limpiar es la superficie de tu sofá, por lo tanto, no te interesa que el líquido traspase y moje el interior de los cojines.

Cuando hayamos acabado este proceso, volveremos a pasar el mismo paño, o uno nuevo, pero esta vez solo humedecido con agua, de esta manera podremos eliminar el exceso de jabón que haya quedado en la superficie del sofá. Es básico que retiremos todo el jabón para que no queden marchas o los colores queden parcheados.

3. Secado

Una vez hayas limpiado y enjuagado con un paño húmedo toda la superficie del sofá, deberás hacer uno de los pasos más importantes y que mucha gente pasa por alto, volver a secar el sofá. Coge una toalla limpia y seca y comienza a secar la piel de manera que quede totalmente seca. 

Si nos olvidamos de realizar este último paso y no secamos bien el sofá, podrían quedar manchas y acabar peor que cuando no estaba limpio. Uno de los errores comunes y que debes evitar a toda costa es dejar secar tu sofá al sol o con calor como por ejemplo un secador; eso lo que hará es deshidratar la piel y dejarla acartonada.

Ahora que ya conoces todos los consejos sobre cómo limpiar tu sofá de piel, no esperes más tiempo y ponte manos a la obra. Verás que si sigues estos sencillos consejos, tu sofá quedará como nuevo y aportará a tu casa un aire mucho más limpio.