Consejos para limpiar las llantas de moto

Las llantas también influyen en la apariencia de la moto, no es lo mismo que luzcan limpias y brillantes a sucias y sin gracia. Por suerte, su limpieza no resulta una tarea especialmente complicada, pues al ser lisa, la suciedad de la superficie sale con más facilidad. Lo más tedioso es tener que hacerlo sentado o encorvado, algo que puede derivar en un dolor de espalda. Toma nota de estos trucos tan sencillos y limpiar las llantas de moto no te costará tanto:

  • Antes de empezar con la tarea de limpieza, es conveniente que utilices un caballete o similar para poder elevar las ruedas del suelo, así te resultará más fácil y cómodo.  
  • Si tras una salida, las llantas de tu moto se han ensuciado y se han cubierto de polvo o contienen restos de tierra, utiliza una mezcla de agua y jabón para limpiarlas.
  • Las máquinas de lavado con agua a presión son una magnífica herramienta para facilitar cualquier trabajo de limpieza. Eso sí, deberás mantener una distancia adecuada para limpiar la pieza sin levantar la pintura. Además, tendrás que tener cuidado y no apuntar al eje o a los rodamientos de la rueda para evitar que el agua penetre y oxide sus componentes internos. 
  • Las llantas de la rueda trasera suelen acumular mayor suciedad debido a las salpicaduras de grasa que vienen de la cadena de transmisión. Utilizar agua con jabón puede ser una opción para eliminarla, aunque si la suciedad está incrustada será insuficiente. 
  • En estos casos, la mejor solución es utilizar un producto desengrasante que no sea agresivo para evitar que pueda atacar el barniz o la pintura. KH-7 Quitagrasas  no lleva lejía en su composición y no afectará a su vida útil. Lo que hará será ablandar la grasa para quitarla fácilmente sin perjudicar la pintura. De esa forma, podrás limpiar las llantas de la moto con total libertad. Además, este tipo de productos las protegerán y conseguirás el efecto abrillantado que deseas.
  • Usar estos productos es muy sencillo. Para hacerlo correctamente, disuelve una parte del desengrasante (20%) con agua (80%), y aplica la mezcla en las llantas y en otras zonas donde se acumule más grasa y suciedad. Deja actuar unos 5 minutos sin tocar el aluminio. Después aclara con agua a presión.
  • Si la suciedad persiste o las llantas presentan acumulaciones de ferodo, sírvete de un cepillo de dientes o similar para llegar a las zonas de difícil acceso y el resultado te sorprenderá.