Limpiar las llantas de tu coche

Las llantas del coche están muy expuestas a los elementos externos y pueden ensuciarse con relativa facilidad. Si no quieres depender de un profesional para poder solucionar este problema y mantenerlas relucientes existen algunos métodos que no las dañan y las pueden dejar como nuevas. Estos procesos siempre deben hacerse con cuidado de no dañar los materiales y utilizando las dosis de producto lo más austeras posible, es una forma de evitar que se dañen los materiales del coche.

La temperatura de las llantas

Lo primero que debes tener en cuenta es la temperatura de las llantas, lo ideal es evitar que estas estén calientes en el momento de limpiarlas. Si acabas de utilizar el coche es importante que esperes unos minutos antes de comenzar el proceso, ya que pueden quemarte sin querer durante la limpieza u obtener malos resultados si los productos se secan prematuramente a lo largo del proceso por culpa del calor acumulado. Una vez frías, utiliza la manguera para rociarlas con agua. De esta forma eliminarás la primera capa de suciedad superficial.

El uso de la esponja

A continuación, debes humedecer un poco una esponja que hayas destinado a esta misión. Con ella debes retirar la suciedad más incrustada, te permitirá rascar un poco en las superficies más complicadas. Después, con un poco de KH-7 Quitagrasas puedes obtener ese brillo que estás buscando y un aspecto de limpieza profesional. 

Agua y jabón

Una vez pasado un tiempo en el que la solución ha hecho su efecto puedes dar el toque final. Para que el resultado sea perfecto puedes retirar los últimos restos con una mezcla de agua y jabón, también evitarás que los productos químicos se impregnen tanto en los materiales que terminen por dañarlos. Para que queden del todo relucientes puedes utilizar una capa de cera sintética, esto también servirá como capa protectora para evitar que la suciedad se cuele con tanta facilidad. 

Otras soluciones

Existen otros productos con los que las llantas pueden quedar bien limpias, uno de los más habituales es el abrillantador de neumáticos que ya se vende con esa finalidad. Si tienes tapacubos, una solución sencilla y poco agresiva es introducirlo directamente en el lavavajillas, algo que no supondrá ningún daño ni destrozo. Otro truco para limpiar las llantas del coche en casa es utilizar un producto limpiahornos, siempre y cuando se evite el contacto de este con los neumáticos del vehículo.