Ahora bien, la limpieza de la ducha del baño es algo que tenemos que tener muy presente, pues cuanto más tiempo se deje pasar, mayor será la suciedad acumulada y más difícil nos resultará dejarla en perfecto estado. 

Consejos para limpiar la ducha

Antes de ponernos en faena, uno de los primeros consejos para saber cómo limpiar la ducha eficazmente consiste en tenerlo como un hábito de limpieza regular. Solo así, el baño lucirá impecable. 

Ahora sí, toma nota de los siguientes tips para que su limpieza no suponga una tarea demasiado agobiante:  

  • Los platos de ducha de resina son en este momento una de las tendencias más arrolladoras en materia baño. Estos productos han sustituido a los platos de ducha de siempre fabricados a partir de cerámica y acrílicos. Sin embargo, el plato de resina no ofrece resistencia a todos los productos de limpieza, siendo sensible a limpiadores abrasivos como la lejía o el amoniaco. 
  • Si has reformado tu baño y has cambiado el plato de ducha, debes conocer su composición para saber cómo llevar a cabo correctamente su mantenimiento. En el caso de los platos de resina, suelen contar con una capa externa antibacteriana que no conviene limpiar con productos abrasivos. 
  • Antes de empezar con la limpieza, asegúrate de ponerte guantes de goma para protegerte la manos y leer muy bien las instrucciones de los productos de limpieza utilizados. 
  • Para que la limpieza sea más efectiva, saca todo lo que tengas en la ducha como envases y jabones, y enjuaga bien el plato de ducha con agua caliente para eliminar los restos de pelos y jabón. Después pasa un limpiador específico por la superficie y dejar reposar unos minutos para enjuagar después con abundante agua. 
  • Limpiar el plato de ducha no es una tarea complicada, aunque hay que evitar dos cosas importantes: que la cal del agua se adhiera y que se acumulen bacterias y moho en los rincones. Por esa razón, una de las soluciones más efectivas consiste en utilizar productos de limpieza especialmente diseñados para acabar con la suciedad para el baño.
  • Apostar por desinfectantes en formato pulverizador es la mejor opción. De esa forma, llegarás a los rincones más difíciles y evitarás que la suciedad y las bacterias se concentren, convirtiéndose en un foco de infección.  

Limpiar todas las partes de la ducha

  • No hay que olvidar la limpieza de algunos accesorios de la ducha. Es el caso de la alcachofa de la ducha, que también hay que limpiar para retirar la cal acumulada.
  • En cuanto a la rejilla del plato de ducha, no conviene pasarlo por alto, pues es una zona donde suele acumularse también mucha suciedad.
  • Las mamparas de ducha, por su parte, pueden ser difíciles de limpiar porque en ellas se acumula jabón y salpicaduras de agua. Sin embargo, existen diferentes alternativas para dejarlas como nuevas. En un envase con atomizador añade vinagre y agua, rocía la solución por la mampara, enjuaga abundantemente con agua y deja secar. 
  • Otra manera sencilla de limpiar las mamparas de baño consiste en pulverizar sobre ellas un producto desinfectante como KH-7, dejar actuar unos segundos y limpiar con una bayeta húmeda para que luzca limpia y brillante.  
  • También es conveniente limpiar los azulejos de la ducha. Cada vez que te duches, abre una ventana para ventilar y evitar que la humedad se acumule en el baño y en los azulejos. Si tienes tiempo, sécalos para evitar que el moho se acumule. Para una limpieza en profundidad del baño, emplea fórmulas desinfectantes como KH-7 o mezclas caseras (vinagre, bicarbonato, amoníaco y agua tibia).