La mayor parte de los hogares poseen objetos fabricados en este material como sucede en el caso de manillas, candelabros o incluso cajas. Si crees que ha llegado el momento de saber cómo limpiar el latón, lee los siguientes trucos y hazlo de forma segura, rápida y sencilla. Se trata de consejos fáciles de seguir con los que obtener grandes resultados. 

Consejos para limpiar el latón

Toma nota de estas ideas y escoge las que mejor se adapten a tus necesidades diarias.  

Limpiador quitagrasas

Los limpiadores especialmente indicados para tratar este tipo de material suponen una herramienta efectiva muy completa para tu hogar. Es el caso de KH-7 Quitagrasas, un producto que cuenta con una fórmula eficaz que podrás emplear en persianas, radiadores, barbacoas, muebles y más. 

  1. Aplica KH-7 Quitagrasas con su cómodo pulverizador.
  2. Deja que actúe unos minutos.
  3. Retira el producto con un trapo seco y limpio. 

Agua y jabón 

El latón se ensucia como sucede con cualquier otra superficie y una de las opciones que te presentamos para limpiar las manillas de tus puertas consiste en utilizar agua y jabón o detergente suave

  1. En un litro de agua tibia vierte una taza de jabón suave o detergente.
  2. Sumerge la pieza de latón en esta mezcla jabonosa durante unos minutos (con 15 minutos bastará). 
  3. Una vez pasado el tiempo, limpia y seca el objeto con un trapo limpio y suave. 
  4. Aquellas zonas donde la suciedad se resiste, emplea un viejo cepillo de dientes para llegar fácilmente a ellas. 

Pasta de dientes 

Puedes recuperar el brillo de tus objetos de latón como las bisagras de tus puertas con el uso de un simple dentífrico. Es muy sencillo. 

  1. Distribuye la pasta de dientes sobre la superficie del objeto.
  2. Sírvete de un cepillo de cerdas suaves o un paño limpio para frotar la pieza con cuidado.
  3. Deja que actúe durante unos minutos y retira la pasta con ayuda de un paño húmedo.
  4. Después seca el objeto con otro paño seco. 

Lejía 

El latón, al igual que sucede con el cobre o la plata, puede formar una capa verdosa alrededor con el paso de los años. Para prevenir o eliminar este tipo de marchas, sírvete de la lejía que tienes en casa. 

  1. En un cubo vierte la misma mezcla de lejía y agua. 
  2. Introduce la pieza en cuestión en este recipiente y deja que repose durante varias horas. 
  3. Si has utilizado una olla, no hace falta que esperes tanto tiempo. Bastará con poner la mezcla a hervir y retirar el recipiente del fuego una vez pasados cinco minutos. 
  4. Saca la pieza de latón, retira cualquiera resto de suciedad que haya quedado y sécala con ayuda de un paño limpio. 

Zumo de limón 

El zumo del limón puede servirte efectivamente para limpiar el latón. Sigue los siguientes pasos y verás los resultados en el momento:

  1. Exprime el zumo de un limón.
  2. Humedece un trapo y aplícalo por toda la superficie.
  3. Frota bien hasta que las manchas y la suciedad hayan desaparecido del todo.
  4. Después emplea un paño limpio para retirar lo que queda del zumo del limón. 

Amoniaco

El amoniaco es muy bueno para limpiar cualquier objeto de metal que se te haya oxidado. Ahora bien, al ser una sustancia tóxica y corrosiva, debes tener cuidado al utilizarla.

  1. Antes de empezar, protégete con gafas, guantes y mascarilla.
  2. En un recipiente añade la misma cantidad de agua y amoniaco.
  3. Sumerge las piezas de latón que desees limpiar y deja que la mezcla actúe durante un mínimo de una hora.
  4. Una vez retires los objetos, llévalos debajo del grifo y enjuágalos bien. 
  5. Sécalos con un trapo limpio. 
  6. Si no deseas sumergirlos en un recipiente, también puedes optar por humedecer el trapo con la solución y frotar la superficie para acabar con la suciedad.