A modo de recomendación, un baño siempre debería estar seco y ventilado para que el aire corra. Como es normal, también evitar que se queden residuos como orina, materia fecal o jabones, champús y pasta dental. Todo juega en contra de la limpieza y causan grandes manchas en el lavabo. Hacer un mínimo de trabajo cada día nos facilitará el hecho de mantener un buen estado.

Es recomendable abrir puertas y ventanas mientras se limpia

Usar productos de calidad como KH-7 Baños Desinfectante facilitará la limpieza de esas zonas con más tendencia a ensuciarse. Equipado con guantes, una escobilla y una bayeta podemos dejar las diferentes zonas en un estado óptimo. Sobre todo, abrir puertas y ventanas para que corra el aire teniendo en cuenta el vapor que desprenden los productos.

Cabe recordar que la acumulación de agua y de residuos es un foco de bacterias y, si podemos, debemos terminar con todas ellas. En la ducha o bañera, se tendría que quitar los restos de jabón, champú y de cabellos. También los restos de moho de las paredes en caso de que empiecen a salir.

En cuanto al inodoro, la limpieza se tiene que hacer muy detallada. Algunos olvidan el borde, que es donde se suele acumular la suciedad sin que se vea demasiado. También la tapa y, por qué no, echarle un ojo a la cisterna. En el lavabo, también deberemos deshacernos de todos estos residuos como la pasta dental o los cabellos. Con producto, una esponja o un trapo; será de fácil limpiar.

Al centrarnos en los típicos elementos (inodoro, lavabo y ducha), podemos dejar de lado otro, no menos importante, como las cortinas. Sean del material que sean, pueden ser un foco de gérmenes. También debemos echar un ojo a otros accesorios como el vaso de los cepillos dientes y otros que usamos a diario o el propio espejo, que suele ser objeto de salpicones.

Para facilitar un buen estado del baño es recomendable cambiar a menudo toallas, alfombrilla y demás elementos que usamos a menudo. Pueden coger bastante humedad y acumular grandes bacterias. Los expertos recomiendan cambiarlas al menos una vez por semana como mínimo.

Cambiar a menudo elementos como las toallas evitará la aparición de gérmenes

Afortunadamente, los productos de limpieza que encontramos ahora mismo en el mercado están especialmente diseñados para zonas concretas de la casa y no dañarán ninguna superficie o material. Aunque parezca evidente, son totalmente seguros y proporcionan un excelente nivel de desinfección, pero siempre es recomendable leer el método de uso que recomienda el fabricante.